Monumentos y miradores · Centro y bahía
Paseo Marítimo y los Raqueros
El paseo junto a la bahía y sus cuatro niños de bronce saltando al agua: la estampa más fotografiada de Santander.

El paseo marítimo de Santander une el centro con Puerto Chico y El Sardinero bordeando la bahía, y es el lugar más vivo y agradable para caminar a cualquier hora. A la altura del agua, junto al Palacete del Embarcadero y el Club Náutico, está el Monumento a los Raqueros: cuatro niños de bronce a tamaño natural, uno a punto de saltar y los demás esperando su turno. Es la foto más repetida de la ciudad.
Los raqueros existieron de verdad. Eran los niños pobres —muchos huérfanos— que a finales del siglo XIX y principios del XX se lanzaban al agua del puerto para recoger las monedas que les tiraban viajeros y tripulantes. La palabra viene de «raquear» (del latín rapio, «tomar lo ajeno»). Las esculturas, obra del santanderino José Cobo Calderón, se colocaron a finales de los años noventa y desde entonces presiden la bahía como homenaje a esa vida marinera y humilde de la ciudad.
El paseo enlaza los Jardines de Pereda, el Centro Botín, Puerto Chico y, más allá, la Península de la Magdalena: puede durar diez minutos o toda una tarde. Es el hilo que cose entre sí casi todos los planes del centro.
Consejos para Paseo Marítimo y los Raqueros
- Gratis y a cualquier hora; especialmente bonito al atardecer, cuando el bronce de los Raqueros brilla con la última luz sobre la bahía.
- Junto a las figuras hay una placa en el suelo que explica quiénes eran los raqueros: merece la pena leerla para entender la escena.
- Es el hilo que conecta el Centro Botín, los Jardines de Pereda, Puerto Chico y la Magdalena; úsalo como eje para encadenar planes del centro.
Preguntas frecuentes sobre Paseo Marítimo y los Raqueros
¿Quiénes eran los raqueros de Santander?
Niños pobres, a menudo huérfanos, que a finales del siglo XIX y principios del XX se lanzaban al agua del puerto para recuperar las monedas que les arrojaban viajeros y marineros. La palabra viene de «raquear», tomar lo ajeno. El monumento los recuerda como parte de la historia marinera y humilde de la ciudad.
¿Dónde está el Monumento a los Raqueros?
En el paseo marítimo, sobre la bahía, entre el Palacete del Embarcadero y el Club Náutico de Santander, muy cerca del Centro Botín y los Jardines de Pereda. Es un punto de paso obligado del centro.
¿Quién hizo las esculturas de los Raqueros?
El escultor santanderino José Cobo Calderón. Son cuatro figuras de bronce a tamaño natural, tan realistas que de lejos parecen niños de verdad: uno se dispone a saltar al agua y los otros esperan su turno.
¿Cuánto cuesta ver el paseo marítimo y los Raqueros?
Nada: es un plan totalmente gratuito y al aire libre, disfrutable a cualquier hora. Basta con acercarse paseando por el frente de la bahía; el atardecer es el mejor momento.


