Con niños · Centro y bahía
Museo Marítimo del Cantábrico
Esqueletos de ballena, acuarios y galeones: el mejor plan de interior para un día con niños (o de lluvia).

El Museo Marítimo del Cantábrico (MMC) cuenta la relación de Santander con el mar en un edificio de hormigón y vidrio asomado a la bahía, entre el promontorio de San Martín y la playa de los Peligros. Nada más entrar recibe al visitante el esqueleto de un rorcual común de más de 24 metros junto al de un joven cachalote: la antesala de un recorrido que baja hasta los acuarios, con un tanque central de unos 700.000 litros y cerca de 2.000 ejemplares de unas 250 especies del Cantábrico —tiburones, rayas, pulpos, meros—. El agua se bombea directamente desde la bahía, así que lo que se ve es fauna de estas mismas aguas.
El museo se organiza en cuatro grandes secciones: la biología marina de los acuarios, la etnografía pesquera (con maquetas de puertos, aparejos y la vida tradicional de los pescadores), la historia marítima del Cantábrico y la tecnología naval. Sus raíces son antiguas: enlaza con la Estación de Biología Marina que se instaló en Santander en 1889 y con el Museo del Real Astillero de Guarnizo (1948). El edificio actual se levantó entre 1976 y 1978, abrió en 1981 y se amplió en la reforma de 1999–2003, que ordenó las salas en torno a un patio central cubierto.
Está a un paso de Puerto Chico, así que combina de maravilla con un paseo por la dársena, el paseo marítimo y el Monumento a los Raqueros. Es el mejor plan de interior de la ciudad: la carta ganadora para una mañana con niños o para un día de lluvia.
Consejos para Museo Marítimo del Cantábrico
- Empieza por abajo, por los acuarios, y sube después a las salas de historia y etnografía: el recorrido gana así en interés para los peques.
- Busca el material sobre la explosión del vapor Cabo Machichaco (1893), cargado de dinamita, que cambió la seguridad del puerto: es una de las historias más impactantes del museo.
- Plan perfecto para un día de lluvia o media mañana con niños; combínalo con Puerto Chico y los Raqueros, que quedan al lado.
Preguntas frecuentes sobre Museo Marítimo del Cantábrico
¿Qué se puede ver dentro del Museo Marítimo del Cantábrico?
Cuatro secciones: los acuarios con fauna viva del Cantábrico (unas 250 especies en un tanque central de unos 700.000 litros), la etnografía pesquera, la historia marítima y la tecnología naval. Al entrar reciben al visitante los esqueletos de un rorcual de más de 24 metros y un cachalote.
¿Dónde está exactamente el Museo Marítimo?
En el promontorio de San Martín, junto a la playa de los Peligros y muy cerca de Puerto Chico, en pleno frente marítimo de la bahía. Se llega paseando desde el centro por el paseo marítimo en unos 15–20 minutos.
¿Por qué el agua de los acuarios es de verdad del Cantábrico?
Porque el agua se bombea directamente desde la bahía de Santander a los tanques, y las especies expuestas son autóctonas del mar Cantábrico: lo que se ve dentro vive también fuera, a unos metros.
¿Es un buen plan para ir con niños o si llueve?
Es probablemente el mejor plan de interior de Santander para familias: los acuarios y los esqueletos de ballena enganchan a los peques, y al estar todo cubierto salva cualquier día de lluvia. Cuenta con media jornada para verlo con calma.


